El Sacyl se negó a pagar el tratamiento previo, de 360 euros, durante años, alegando defectos formales, hasta que la justicia se lo embargó
El dentista descubrió en una inspección rutinaria que Nuria, de ocho años (nombre ficticio) tenía solo 16 de los 32 dientes de la cavidad bucal. Este trastorno requiere unas actuaciones médicas complejas que empiezan por una ortoprótesis de 360 euros, prescrita por su pediatra en 2022, que los padres abonaron y cuyo pago solicitaron a la Sanidad de Castilla y León (Sacyl), a lo que esta se negó alegando formalismos incorrectos. La familia, de Valladolid, lo llevó a la Justicia y un juez ordenó ese reembolso en septiembre de 2024. El Sacyl, pese a la instrucción, no cumplía y tras varios avisos desatendidos el juez ordenó embargarles los 360 euros en diciembre de 2025, con 5.230 millones presupuestados para ese año.
El padre de Nuria, Roberto Velasco, teme que el Sacyl también se retrase con los tratamientos posteriores, asignados a centros privados, y valorados en unos 40.000 euros que no pueden adelantar: “Siento desnudez; si yo me hubiera retrasado en un pago, me hubieran embargado el primer día”.
El vallisoletano, de 56 años, saluda en su casa y presenta a Nuria, de 13, cuyas fotos adornan el salón familiar. Allí muestra las sentencias y pronunciamientos judiciales de una pugna inimaginada y por una cantidad escasa, incluso “cutre”, que pueden permitirse, aunque el Sacyl tarde tanto, pero no así las cifras más elevadas posteriores para tratar la agenesia dental de su hija.






