A sus 21 años, el patinador artístico estadounidense, que aspira a cerrar la competición individual con el oro, se distingue como uno de los grandes reclamos en Milán-Cortina 2026

Ilia Malinin desembarcó en Milán hace 10 días como un perfecto desconocido, o casi, más allá de los círculos tan reducidos del patinaje artístico. Pese a ser doble campeón del mundo, llevar dos años imbatido, haber revolucionado la especialidad consiguiendo aterrizar un imposible cuádruple Axel a los 18 años y hacer un increíble ejercicio con siete saltos cuádruples (hasta él, los más osados y los mejores se atrevían ...

con tres o cuatro top, tanta energía requieren y tanto dolor y cansancio generan, y la música sigue sonando), el patinador virginiano, de 21 años, no llegaba ni a 100.000 seguidores en Instagram. Ayer, una de las cuentas de fans que le siguen y relatan cada minuto de su vida, anunciaba que ya había alcanzado los 600.000, y que su cuenta crecía a un ritmo de 100.000 nuevos seguidores cada 23 horas.

Todo eso ya y, aunque ya ha actuado tres veces en la pista de patinaje del Fórum di Assago, a las afueras de Milán, y se ha colgado al cuello la medalla de oro en la competición por equipos, aún no ha exhibido en individual y al 200% su show estelar, el programa libre. Se llama La Voz, como Frank, y comienza con la música épico-lírica de The Ball, del israelí Asaf Avidan. Y sobre las notas se oye la voz del propio Malinin, voz profunda del Quad God, emitiendo verdades filosóficas, empezando por el “solo sé que no sé nada” del viejo Sócrates. “Es un viaje al conocimiento interior”, explica en sus redes Malinin, que parte hoy (a partir de las 19.00, aunque él, el último en salir, lo hará a las 22.57) como gran favorito para la medalla de oro.