En ‘El desdichado amor del Führer’, el novelista pasa revista a la relación del líder nazi con su arquitecto y ministro

Te sientas frente a Jean-Noël Orengo en el bar de un hotel barcelonés y parece que junto a él estén Adolf Hitler (lo que no deja de ser perturbador) y su arquitecto y luego eficaz ministro de Armamentos Albert Speer, tal es la intensidad con la que ha recreado la relación entre los dos personajes en su novela El desdichado amor del Führer (AdN, 2025). El libro de Orengo (París, 46 años) se presenta como narrativa pero es además una apasionante mezcla de ensayo histórico, biografía,...

estudio psicológico e investigación periodística. El propio autor se involucra personalmente en el relato tratando de descifrar qué sucedió entre esos dos hombres pardos y desmenuzando meticulosamente la tramposa versión que nos dejó Speer, el gran mentiroso que salvó el pellejo por los pelos en el juicio de Núremberg.

Pregunta. A ver, ¿qué pasó entre Hitler y Speer?

Respuesta. De entrada nos tenemos que referir a una relación clásica de la historia occidental que es la del hombre de poder y el artista. Salvando mucho, pero mucho, las distancias, sería como la relación que mantuvieron el papa guerrero y mecenas Julio II y Miguel Ángel. Hubo una complicidad y una fascinación mutua, aunque desequilibrada, entre Hitler y Speer.