El equipo azulgrana, mermado por las lesiones y por su mala puntería desde la periferia, cae ante el penúltimo clasificado de la máxima competición continental (74-85)

Con una plantilla corta y un entrenador que no acaba de entregarse por gusto a las rotaciones porque en tiempos de necesidad antepone los resultados a cualquier incógnita, más presente que futuro, el Barcelona palidece ahora en la rebotica, lesionados Punter y Satoransky, además de Juan Núñez. Todo bases que dejaron la dirección del equipo frente al París al argentino Juani Marcos, que no acaba de cuajar, sin lucidez en las ent...

regas ni atrevimiento para los lanzamientos, superado por momentos por la exhibición y exuberancia física rival. El relevo, sin embargo, lo ofreció Laprovittola, que sigue sin estar rodado tras la grave lesión de rodilla del curso anterior, pero que le sobran los puntos en las muñecas, un jugador que pone orden en su equipo y caos en el contrario. El diapasón azulgrana capaz de poner el play y el pause, el compás tan necesario ante rivales que viven a la carrera. Pero ni con esas, 74-85 al final.

El guirigay, en cualquier caso, lo comenzó el París, equipo que corre como pocos, siempre preocupado y ocupado en las contras, en el robo y ataque veloz. Una táctica que validó de inicio Herrera con un triple y que después secundó Hifi, el mejor de largo de los parisinos, tan bueno como individualista. Él y Rhoden, otro saltimbanqui de muelles en las piernas, hicieron tiritar de inicio al al Barça (2-11), que pronto pidió un tiempo muerto para poner a Laprovittola en el parqué, también a Brizuela y Shengelia. Y entre los tres agitaron el árbol, bien desde el perímetro o el poste bajo, aunque no lo suficiente; 18-21 para empezar.