El navarro, primer español en la historia olímpica de la disciplina, termina en 27ª posición la final de los 1000 metros de Milán-Cortina
Mil metros a máxima intensidad. Dos vueltas y media al óvalo de 400 que, en la mastodóntica feria de Milán, a apenas diez kilómetros del Duomo, resumen en la mayoría de los casos cuatro años de exhaustiva preparación hacia los Juegos Olímpicos de invierno. En el caso de Daniel Milagros, el plazo se reduce a la mitad, y es que dos años, tan s...
olo dos, es el tiempo que ha transcurrido desde que el joven patinador navarro, de 23, aceptó la propuesta de su entrenador, Ángel Arraras, para dejar atrás las ruedas, lanzarse al vacío y “probar suerte” en otro patinaje, el de velocidad sobre hielo, con la mirada puesta en Milán-Cortina 2026.
En el óvalo del Speed Skating Stadium, sede olímpica que cobija a 7.500 espectadores en el extrarradio de la capital lombarda, las cuchillas impulsan a los competidores por encima de los 60 kilómetros por hora. Milagros, primer español en la historia de la disciplina (este jueves será el turno del segundo, Nil Llop, en los 500 metros), aparece en escena en el segundo de los 15 duelos de la final olímpica. A su vera, el canadiense Anders Johnson, también de estreno, pero representante de una bandera cuyo bagaje histórico (42 medallas en la modalidad) dista mucho del existente en España.













