Considerado uno de los mejores autores de su generación, gozaba de gran prestigio también en Alemania y vivía parte del año en Menorca
Cees Nooteboom, uno de los escritores neerlandeses más importantes de Países Bajos, ha fallecido este miércoles a los 92 años, según ha confirmado su editorial neerlandesa, De Bezige Bij. El autor, que tuvo mucho éxito en el extranjero con sus relatos de viajes, cubrió todos los géneros literarios hasta muy avanzada edad, y residía parte del año en su casa de Menorca. Autor de reportajes, diarios, colecciones de relatos, ensayos, crítica y de arte y, por supuesto, novelas, se consideraba sobre todo poeta. En especial, porque la poesía en ...
su lengua no suele ser de las más traducidas. Colaboró con EL PAÍS en diversas ocasiones.
Nacido en La Haya como Cornelis Johannes Jacobus María Nooteboom en 1933, fue enviado a colegios religiosos en otras ciudades: Venray y Eindhoven. Su educación católica se reflejará luego en su obra, y después de trabajar en una oficina al terminar la educación secundaria, descubrió en la veintena su afición por los viajes y la escritura. Su primera novela, Philip y los demás, es de 1955. Unos años después debutó en la poesía con Los muertos buscan un hogar. Con su relato de la Revolución húngara de 1956 inició una serie de reportajes que combinaba con los poemas y la novela. Su obra más famosa, titulada Rituales, retrata la década de los sesenta en Ámsterdam a través de unos personajes que afrontan de manera distinta y dolorosa la existencia. Nooteboom sonaba con frecuencia como candidato al Premio Nobel de literatura, y se ocupó hasta el último momento de ordenar su legado literario. En 2004, ganó el premio P.C. Hooft, el más importante de las letras nacionales.








