El presidente garantiza a las víctimas que se sabrá la verdad y “si es necesario, se hará justicia”

El accidente de Adamuz, con 46 muertos, provocará cambios relevantes en la alta velocidad española. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha avanzado que “es probable que una de las lecciones es que los protocolos no son infalibles, que los estándares de calidad tienen que ser reforzados”. “Si es así, lo haremos”, ha señalado mientras el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, se subía a la tribuna en un discurso durísimo para decir que “este era un accidente evitable”.

Sánchez ha ofrecido muchos detalles técnicos para demostrar que se hicieron todos los controles que están en el protocolo, pero ha admitido que el accidente cuestiona esos protocolos y empuja a mejorarlos.

El jefe del Ejecutivo ha arrancado con una mención a las víctimas, el asunto más delicado. “El Estado está haciendo todo lo que está en su mano para acompañar a las víctimas, establecer las causas del accidente, y si fuera necesario, hacer justicia. Investigaremos con rigor, tomaremos las medidas necesarias para que accidentes como el de hoy no vuelvan a repetirse”, ha insistido.

Sánchez no tiene novedades sobre la hipótesis principal del accidente: “una posible rotura del carril derecho a la altura de una soldadura realizada unos meses antes”, ha dicho, pero ha garantizado que “en cuanto estén los resultados concluyentes”, los compartirán.