El primer ministro de Israel afirma que hay “muchos más casos como estos en camino” para desterrar a personas acusadas de actos violentos en aplicación de una ley “antiterrorista” de 2023

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha firmado este martes un decreto para revocar la ciudadanía y deportar a dos palestinos israelíes acusados de actos violentos. La medida, que el mandatario ha confirmado mediante un comunicado, supone la primera aplicación de una ley aprobada en 2023 para castigar a los palestinos con pasaporte israelí, o con permiso de residencia permanente en Jerusalén Este, sentenciados por actos terroristas.

En una nota publicada mientras el primer ministro vuela hacia Estados Unidos, donde el miércoles se encontrará con Donald Trump para defender sus intereses en el pulso con Irán, Netanyahu ha asegurado que el decreto despojará de la ciudadanía a dos “terroristas” que perpetraron ataques “con cuchilladas y con disparos contra civiles israelíes”. Aunque no hay anuncio oficial al respecto, el diario israelí Walla, considerado cercano a Netanyahu, indica que los deportados serán enviados a la franja de Gaza.

Uno de los primeros afectados por la legislación, que grupos de derechos humanos señalan como contraria al derecho internacional, es Mahmoud Ahmed. Según el medio israelí Yedioth Ahronot, el hombre fue liberado en 2024 tras recibir una sentencia de 23 años de cárcel por “varios tiroteos contra soldados y civiles israelíes”. El otro es Muhammad Ahmad Hussein al-Halasi, condenado a 18 de cárcel tras apuñalar, en 2016, a dos mujeres en Jerusalén. En este caso, se espera que lo deporten tras cumplir condena, tal y como prevé una legislación que prohíbe a los desterrados su regreso a Israel.