Los responsables de las tres agencias de migración, cuestionadas por las tácticas agresivas de los agentes federales, comparecen en el Congreso. El jefe del ICE defiende que la policía federal lleve las caras tapadas
El Capitolio de Estados Unidos se ha convertido este martes en el epicentro de una acalorada discusión política sobre las políticas migratorias en Estados Unidos, un debate que ha recordado a otros tiempos. Mientras algunos congresistas negocian a contrarreloj un acuerdo para evitar el cierre del Departamento de Seguridad Nacional, responsable de las polémicas políticas migratorias de la Administración Trump, por falta de presupuesto; a unos metros de allí, los miembros del comité de Seguridad Nacional interrogaban a los responsables de las tres principales agencias migratorias del país por los abusos cometidos por los agentes federales en las redadas indiscriminadas para deportar a cientos de miles inmigrantes sin documentos.
Las comparaciones de las tácticas empleadas por estos agentes migratorios con las llevadas a cabo por la “Gestapo de la Alemania nazi o la policía secreta” de la antigua URSS han protagonizado la sesión.
Unas semanas después del asesinato de Renee Good y Alex Pretti a manos de la policía migratoria, Todd Lyons, director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE); Rodney Scott, comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP); y Joseph Edlow, director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), han comparecido en la Cámara de Representantes para tratar de explicar las controvertidas políticas represivas llevadas a cabo por sus agentes en Minnesota y otros puntos del país donde la Casa Blanca ha ordenado desplegar las fuerzas migratorias.








