Un experimento logra reproducir las condiciones del interior del planeta

En la superficie terrestre hay muy poco hidrógeno. En la atmósfera apenas se detectan unas trazas, es mucho más ligero que el aire y ni la gravedad del planeta consigue atraparlo. Donde sí lo hay es en los mares, atrapado en forma de agua, a razón de dos partes por cada una de oxígeno. La otra gran fuente son los hidrocarburos formados hace millones de años. Pero ni sumados logran explicar la paradoja de que, siendo el elemento más abundante del universo, sea tan escaso en el planeta. Su posible existencia en el interior del globo podría resolverla. Ahora, un trabajo publicado en Nature Geoscience ha cuantificado la presencia del elemento más liviano de la tabla periódica en el núcleo terrestre. Si sus cálculos no yerran, hay decenas de veces más del que existe en todos los océanos de la Tierra.

“A partir del análisis de los meteoritos, que se supone que son los componentes básicos de los planetas rocosos, conocemos aproximadamente la composición de la Tierra, es decir, silicato más hierro metálico”, explica Dongyang Huang, profesor en la Escuela de Ciencias de la Tierra y del Espacio de la Universidad de Pekín y primer autor de esta investigación. Por la rotación y la inercia del planeta, se conoce la distribución de su masa, “con un núcleo en el centro y capas de silicatos en el exterior”, añade el investigador. Formados sobre todo por silicio y oxígeno, estos silicatos suponen hasta el 95% de la corteza terrestre. Pero el núcleo de la Tierra es más ligero de lo que debería ser la aleación de hierro y níquel que lo forma, “por lo que debe contener algunos elementos ligeros, como el carbono, el oxígeno o el hidrógeno”, detalla Huang. El hidrógeno es un buen candidato porque es el elemento más abundante en el universo y sería raro no encontrarlo aquí. “Entonces, es probable que el hidrógeno esté en el núcleo; la pregunta es cuánto”, completa el científico chino.