Trabajo aprobará parte de las medidas, como la que obligará a reforzar la vigilancia de la salud mental de los empleados, sin llevarlas al Parlamento

La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha vuelto a escenificar este martes un pacto con los líderes sindicales de CC OO, Unai Sordo, y de UGT, Pepe Álvarez, sin rastro de presencia de las patronales. En esta ocasión, Gobierno y sindicatos han firmado, tal y como adelantó EL PAÍS, un acuerdo para reformar la Ley de prevención de riesgos laborales, que ha cumplido ya 30 años. Se trata de una actualización de la norma que hará más exigente la vigilancia y el cuidado de la salud de los trabajadores por parte de las empresas. Y, sobre todo, refuerza el aspecto preventivo de la ley: “intentamos evitar que se llegue a causar el daño”, ha enfatizado Díaz. Y ha añadido que, “de todo lo hecho en el diálogo social, esto es lo más importante”.

El Ministerio de Trabajo asegura que “la actualización normativa busca reducir la siniestralidad laboral, que sigue causando unas 700 muertes al año, y mejorar la detección de enfermedades profesionales”. Una idea en la que ha incidido Díaz al presentar la medida: “Nadie puede morir ni enfermar en su puesto de trabajo”, ha clamado.