Fuentes de la dirección del PSOE defienden que la campaña en Aragón fue “de orfebrería”

La dirección federal del PSOE ha evitado la autocrítica por el resultado en Aragón en los primeros comicios del ciclo electoral de 2026 que han examinado la estrategia de Pedro Sánchez de promocionar a exministros como líderes territoriales. Pilar Alegría perdió cinco escaños e igualó los 18 diputados de Javier Lambán en 2015, el peor resultado regional de su partido en pleno apogeo de Podemos. El presidente del Gobierno y líder socialista ha preferido poner el foco en el fiasco del PP, que convocó el adelanto para no tener que depender de Vox y ha terminado aumentando su dependencia de la ultraderecha.

“Convocan para perder escaños y engordar a Vox”, ha sentenciado Sánchez a puerta cerrada, según varias fuentes presentes consultadas por EL PAÍS, tras la caída de la candidatura de Jorge Azcón de 28 a 26 asientos en las Cortes de Aragón. “El PP es el ganador aritmético de las elecciones pero es el perdedor político. Feijóo se ha convertido en el mejor jefe de campaña de Abascal porque Vox nace del PP y crece y se multiplica con Feijóo”, ha incidido en esa idea Montse Mínguez, la portavoz del PSOE, en su comparecencia posterior en Ferraz, en la que ha defendido el desembarco de ministros en las federaciones del PSOE. “El partido tiene un cuadro de importantes líderes en todos los territorios. Esos liderazgos se construyen desde el territorio y desde el Consejo de Ministros, el PSOE es un partido territorial que lleva a los territorios a las mejores cartas y avales como Alegría, que lo ha demostrado con creces pese a que le ha faltado tiempo y ha sufrido una campaña de acoso personal”, ha justificado Mínguez.