El auge del nacionalismo tras el conflicto con Camboya y el cansancio político penalizan a los reformistas y dejan en segundo plano la agenda por el cambio

Tailandia ha votado por la continuidad y por un liderazgo fuerte. El país del sudeste asiático avanza este lunes en el escrutinio de unas elecciones generales que han reforzado al bloque conservador, dando al

l="" title="https://elpais.com/internacional/2025-09-05/el-parlamento-tailandes-nombra-primer-ministro-al-impulsor-de-la-legalizacion-de-la-marihuana.html" data-link-track-dtm="">primer ministro, Anutin Charnvirakul, un respaldo electoral sólido para encarar la formación de una nueva coalición de gobierno. Con casi el 95% de los votos contabilizados, su partido, Bhumjaithai (Orgullo Tailandés), se sitúa muy por delante de sus rivales, con 193 de los 500 escaños del Parlamento, según los últimos datos publicados por la comisión electoral. El tanteo se interpreta como un aval a la estabilidad, después de años de turbulencias políticas y en un contexto de estancamiento económico.

La del Bhumjaithai es la victoria más clara de un partido conservador en décadas, y solo necesitaría el apoyo de 58 diputados para retener el poder. Anutin ha insistido en la necesidad de “un Gobierno fuerte” en una entrevista televisada este lunes, en la que dejó claro que su prioridad será consolidar la formación de un Ejecutivo con mayor margen de maniobra y endurecer su discurso en materia de seguridad.