El ministro Lavrov apela a la “hombría” estadounidense en sus negociaciones y “no ve un futuro prometedor” para sus negocios conjuntos
Un año después de que la nueva administración estadounidense reanudase —oficialmente— los contactos con el Kremlin, las relaciones entre ambas potencias no alcanzan la complicidad que esperaba Vladímir Putin, el presidente ruso. Moscú ha vertido este lunes una oleada de duras críticas hacia la presidencia de Donald Trump por mantener, hasta cierto punto, su apoyo a Ucrania y no sucumbir a las promesas de negocios del Kremlin. “Tampoco vemos un futuro prometedor en el ámbito económico”, ha advertido el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en
data-link-track-dtm="">una entrevista en la que ha terminado por apelar a la “hombría” de Trump para que ceda a las exigencias rusas en unas conversaciones de paz que considera estancadas, y en la que ha acusado al mandatario norteamericano de mantener la línea de su predecesor en la Casa Blanca. “Es bidenismo como el agua clara”, ha rematado en referencia al expresidente estadounidense Joe Biden.
“Nos dicen que el problema ucranio debe resolverse. En Anchorage [Alaska] aceptamos la propuesta de Estados Unidos. Si la abordamos como hombres, ellos la presentaron y nosotros la aceptamos, lo que significa que el problema debe resolverse”, ha manifestado el responsable de la diplomacia rusa en declaraciones a la televisión oficial del bloque de los BRICS.







