La gigantesca plataforma que debía albergar un zoo marino y espera proyecto desde hace casi 20 años, será punto de encuentro con la Rambla Prim
Casi veinte años después de construirse, Barcelona ha decidido qué quiere hacer con la gigantesca plataforma de cemento que tiene en primera línea de mar, entre el parque del Fòrum y las playas, y donde el ex alcalde Joan Clos planeó ubicar un zoo marino. El alcalde, Jaume Collboni, acompañado de su número dos, Laia Bonet, el concejal de Sant Martí, David Escudé, y la arquitecta jefa, Maria Buhigas ha explicado el proyecto ganador para finalizar la transformación de su frente marítimo: será una mixtura de usos deportivos y para eventos, festivales o conciertos de gran formato, y estará rodeado, frente al mar, del paseo que conectará con el parque del Fòrum. Los vecinos de los barrios del entorno ven el proyecto como una “privatización del espacio público”, alertan de la masificación y ruido que provocan los grandes festivales y piden que sea una zona verde.
Collboni ha definido el proyecto de “histórico”: culmina siete kilómetros lineales de playas y “funde los barrios, el frente marítimo y las playas, un entorno que era hostil”. “Dentro de cuatro o cinco años se podrá caminar desde la nueva bocana del puerto hasta el Fòrum”, ha celebrado, destacando que la intervención está pensada “para afrontar los fenómenos extremos del cambio climático”. Lo que no tiene por ahora el espacio es nombre, más allá de la denominación popular de “plataforma marina”.






