Las expertas consultadas aluden a varios problemas en la redacción del texto hasta ahora conocido, entre ellos que pierde el foco de las víctimas centrales y que no define bien el delito
Ninguna experta niega la necesidad de abordar la violencia vicaria machista, pero algunas se preguntan si es necesaria una norma específica y, a la vez, todas con las que este diario ha contactado aluden a que el texto que se conoce de la ley que el Gobierno prepara es insuficiente. ¿Los motivos? Indefinición en algunas cuestiones, lagunas en otras y que no pone en el centro lo que alegan que ...
debería estar: los menores. Esas dudas existen no solo entre especialistas y organizaciones de profesionales de este ámbito, también entre quienes preparan la norma. De hecho, el Gobierno ha decidido seguir negociando el texto y no llevarlo a Consejo de Ministros este martes —como había apuntado que sucedería la ministra de Igualdad, Ana Redondo—, después de que el Ministerio de Juventud e Infancia se desmarcara de la ley, tras desavenencias en varios puntos, especialmente en lo relativo a las visitas de los hijos con sus padres en casos de violencia de género.
El anteproyecto de ley salió de Igualdad el pasado septiembre ―con un contenido que consta de modificaciones en otras siete normas, entre ellas el Código Civil y el Penal―, y hasta el pasado jueves tenía como coproponentes a Justicia y a Juventud e Infancia. Ese día, ese último ministerio decidió retirar su firma del texto, que considera que en su redacción actual no garantiza la protección ni de los menores ni de las mujeres, que es en origen el objetivo de la ley, con la que se quiere tipificar por primera vez como delito específico esta violencia.






