Antes del caso contra el alcalde de Móstoles, el partido rechazó la reclamación de una militante de Nuevas Generaciones contra su presunto agresor, quien fue premiado con un puesto orgánico

La falta de respuesta del PP madrileño a una concejala que denunció acoso del alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, tiene un precedente conocido. En ese otro caso, la Ejecutiva regional del partido presidido por Isabel Díaz Ayuso

de-violencia-de-genero-que-pidio-cinco-veces-que-expulsaran-a-su-agresor.html" data-link-track-dtm="">ignoró durante meses, en 2022 y 2023, a una militante de Nuevas Generaciones que presentó una condena por violencia de género contra Daniel Marbán, una joven promesa. Durante ese período, el partido ascendió a Marbán a una posición en un órgano interno, el Órgano de Atención al Ciudadano, y lo premió con un puesto en las listas de las autonómicas de 2023. No lo retiró ni siquiera después de que la sentencia deviniera firme.

La joven, expareja de Marbán, había solicitado la expulsión del agresor con base en los Estatutos del PP, que contemplan como posible esa sanción para los condenados por un delito doloso que por su naturaleza o por las circunstancias en las que se haya cometido se considere incompatible con las obligaciones y deberes éticos establecidos en los estatutos. Como contó EL PAÍS, la víctima acudió a la sede de Génova, donde se encuentran las oficinas del PP de Madrid, hasta en cinco ocasiones. Fue recibida por el Comité de Derechos y Garantías, que se resistió a sancionar al condenado.