El líder de los Seahawks revive tras fracasar en Nueva York mientras su rival, el hombre que toma el relevo de Tom Brady, aspira a ser el más joven en ganar el ansiado trofeo

La narrativa de los quarterbacks que protagonizarán este domingo (la madrugada del lunes en España) la LX Super Bowl en San Francisco daría para dos películas muy distintas, ambas propias de Hollywood. La de Sam Darnold, que lidera al ataque de los Seattle Seahawks tras haber revivido una carrera que parecía condena...

da al ostracismo en sus inicios con los New York Jets: se ha convertido en el primero con temporadas consecutivas de 14 victorias en dos equipos diferentes. Al otro lado, en los New England Patriots, está el guion del elegido, Drake Maye, que ha respondido a un equipo construido para él con una extraordinaria segunda temporada en la liga —también 14 victorias— que le ha valido para ser segundo en la votación para el MVP: si gana, será el quarterback más joven en levantar el trofeo de Vince Lombardi, con 23 años. Incluso en franquicias cimentadas en una fortaleza más amplia, la defensiva, lo que hagan desde el timón omnipresente del fútbol americano dictará sentencia.

Caminos muy diferentes para dos grandes promesas, elegidos en el número tres del Draft. Darnold llegó en 2018 tras ganar la Rose Bowl con los Trojans de USC en uno de los mejores partidos universitarios de la historia. La dantesca misión de reflotar a los New York Jets, una franquicia que lleva 15 años sin entrar en playoff, en uno de los contextos con más presión imaginables, pudo con él. Tras una paliza ante los Patriots, recibió tal asedio que admitió ver fantasmas mientras trataba de buscar rutas de pase. Una vez que los neoyorquinos quemaron a su enésimo pasador, lo traspasaron a los Carolina Panthers. Allí llegó el mismo chico, sin confianza, a otro equipo en reconstrucción, sin una línea ofensiva que le diera tiempo para madurar las jugadas. Y en una liga con tanta competencia, las oportunidades para ser titular se agotan. Así que en 2023 su estatus era otro: suplente en los San Francisco 49ers.