El investigador alemán ha causado gran impacto en círculos políticos europeos con ‘Si Rusia ganara’, libro en el que plantea un escenario, en su opinión, verosímil: año 2028, Putin decide tomar la ciudad estonia de Narva tras ganar la guerra de Ucrania. ¿Cómo reaccionarían los países europeos si Estados Unidos se pusiera de perfil?

En este campus singular en las afueras de Múnich, los alumnos con uniforme militar se mezclan con los civiles. Esto es la Universidad de la Bundeswehr, donde se forman los futuros oficiales del Ejército alemán. La nieve cubre el campus, la ciudad, toda Alemania, mientras quienes estudian aquí se preparan para los conflictos futuros que acechan a Alemania y Europa, y los del presente. Al este,

ntrar-en-la-ue-en-un-ano.html" data-link-track-dtm="">Rusia y la guerra en Ucrania. Al oeste, Estados Unidos, el viejo aliado, la potencia protectora que ahora amenaza con hacerse con Groenlandia. En una planta de la Universidad, que tiene más de start-up californiana que de centro académico al uso, o de cuartel —­despachos abiertos y sin muros, una mesa de pimpón, una bandera alemana—, trabaja Carlo Masala (Colonia, 57 años).

Profesor en la cátedra de política de seguridad y defensa en la Universidad de la Bundeswehr, Masala es uno de esos intelectuales que piensa y teoriza sobre las nuevas amenazas. Con su presencia habitual en los medios de comunicación alemanes, ha contribuido a modelar el debate sobre la guerra en Ucrania en un país con una fuerte tradición pacifista. También es el autor de Si Rusia ganara. Un escenario más que probable (editorial Península), un contundente ensayo-ficción que estos días se comenta y analiza en las capitales y laboratorios de ideas de una Europa desorientada en el mundo de los Trump, Putin y Xi Jinping.