El mal estado del césped del campo rayista obliga a suspender el encuentro ante los asturianos. Ayer los jugadores emitieron un comunicado pidiendo “condiciones dignas de trabajo” a la directiva
Este viernes fue la plantilla del Rayo la que alzó la voz a través de un comunicado. Este sábado ha sido el turno de los aficionados. La situación que vive el Rayo Vallecano es tan insostenible que no se ha podido jugar el partido de Liga entre el club madrileño y el Oviedo por el mal estado del césped del Estadio de Vallecas, uno de los innumerables problemas a los que los de Íñigo Pérez se están enfrentando esta temporada. Cientos de aficionados rayistas se han congregado fuera del campo, desafiando a la lluvia, para exigir la dimisión de Raúl Martín Presa, presidente del club, a quien consideran el responsable de la situación que están viviendo.
A las 13.00, los bukaneros y otros seguidores del Rayo (junto con alguno del Oviedo) se han reunido fuera del Estadio de Vallecas para hacerse oír. Unas doscientas personas se han plantado una hora bajo la lluvia y el frío coreando en grito “Presa vete ya”, evidenciando la crisis del club a una directiva que lleva años estando en el ojo del huracán por querer, en contra de la afición, mudarse a otro campo en vez de reformar el actual. Este viernes fueron los jugadores y cuerpo técnico los que se quejaron mediante un comunicado a través de AFE por las precarias condiciones en las que se entrenan y compiten debido al mal estado de la Ciudad Deportiva y el estadio: césped afectado por hongos, zonas hundidas, campos con calvas, líneas borradas... En los últimos días, la plantilla no ha entrenado en Vallecas por este problema, incluso teniendo que recurrir a campos de hierba artificial.






