El conjunto asturiano comunica que “esta decisión supone un perjuicio” y anuncia que “estudiará y ejercitará cuantas acciones reglamentarias resulten procedentes”
A primera hora de la mañana de este sábado y a pocas horas de que el Rayo-Oviedo se disputara en el Estadio de Vallecas, la Liga ha decidido suspender el partido que comenzaba a las 14.00 para “preservar la integridad física de los futbolistas” debido a las malas condiciones del terreno de juego. El conjunto asturiano enseguida ha publicado un comunicado en el que se solidariza con el Rayo y su protesta de este viernes por parte de los jugadores y el cuerpo técnico. Aunque también ha mostrado su malestar por la suspensión del encuentro al alegar que “esta decisión supone un perjuicio” para la entidad ovetense. “En consecuencia, el club anuncia que estudiará y ejercitará cuantas acciones reglamentarias resulten procedentes ante los organismos competentes, con el objetivo de salvaguardar el resultado del encuentro y garantizar unas condiciones competitivas equitativas”, ha informado el Oviedo.
Para contextualizar la suspensión del partido hay que remontarse al 24 de enero. Después del encuentro que disputaron Rayo y Osasuna —donde los navarros se impusieron por 1-3— varios jugadores vallecanos mostraron su descontento con las condiciones del terreno de juego. Entre ellos Pep Chavarría y Álvaro García. El primero explotó nada más escuchar el pitido final en los micrófonos de Dazn. “Es una vergüenza, no podemos jugar aquí”. Palabras a las que se sumó el segundo, ya un veterano en el equipo vallecano. “No es ni de regional, estamos cansados de decirlo. Es muy triste que, con lo bonito que jugamos, tengamos el césped así. Nos ponen excusas y así es muy difícil. No recibimos ni una poquita de ayuda”.






