La ceremonia de apertura de la cita olímpica de Milán-Cortina, primera edición con dos sedes, celebra el estilo italiano con un desfile de atletas repartido en varias localidades
El estadio de San Siro de Milán ha acogido este viernes la ceremonia inaugural de los XXV Juegos Olímpicos de Invierno en Milán y Cortina D’Ampezzo con una celebración de Italia y todo lo que este país ha regalado al mundo, de Verdi y Puccini a Raffaella Carrà, Adriano Celentano y Armani, marcada para la historia por ser la primera edición en tener dos antorchas. Los últimos portadores fueron tres grandes camp...
eones de esquí italianos. En Milán, como se esperaba, Alberto Tomba y Deborah Compagnoni, y en Cortina, Sofia Goggia. Encendieron la llama olímpica simultáneamente en dos esferas de fuego, inspiradas en diseños de Leonardo da Vinci, en el Arco de la Paz de la capital lombarda y la plaza Dibona de la célebre localidad de los Dolomitas.
Antes, entraron con la antorcha en San Siro, mientras Andrea Bocelli cantaba el aria Nessun dorma, dos históricos futbolistas, Franco Baresi, del Milan, y Beppe Bergomi, del Inter. Luego la llama volvió a salir del estadio, y por primera vez el pebetero ardió fuera del lugar de la ceremonia, y en dos ubicaciones distintas.










