Contarás que si no se ha ido a denunciar al juzgado entonces mucha valentía no tendrán estas señoras, quizá algún interés oscuro por ahí. Es entonces cuando te llega un mensaje con la respuesta del PP de Madrid acerca del caso del alcalde de Móstoles

Os importan una mierda las mujeres. Les hacéis caso un ratito, cuando conviene. Entráis de lleno en sus problemas, en sus asuntos, como si no fueran también vuestros. Se os llena la boca del “Hermana, yo sí te creo” cuando toca, cuando el señalado no es uno de los vuestros. Es entonces cuando mandáis a paseo la presunción de inocencia y pedís dimisiones, comparecencias, explicaciones, una autopsia minuciosa del caso. Qué calvarios tienen que pasar las pobrecillas, cuánta hipocresía, busquemos un dato rápido, creo que solo el 8% de las agresiones sexuales se denuncian, ¿verdad? Lo he visto por ahí, lo aprovecharé en los 20 segundos que me conceden para explicarlo.

Os importan una mierda las mujeres, y lo que les pasa. Y como os da igual pasáis de la ferocidad a la mansedumbre. A abrazar de inmediato lo de las denuncias falsas, lo de que no se puede ir por ahí arruinando la reputación de unos pobres señores a los que os empeñáis en joder la vida. La presunción de inocencia, más importante aún que la propia vida si me apuras. Dirás luego conceptos vacíos y totalmente contradictorios con lo que dijiste en la intervención anterior, que hay que apoyar a las víctimas, aunque no dirás que depende cuáles. Te habrán explicado quizá que ya no existe el concepto de abuso porque ahora se le llama agresión y entonces aprovecharás para recordar el daño que hizo la ley del solo sí es sí. Eso siempre funciona, pensarás.