El Rey acude al templo que sublima la Transición tras más de cinco décadas albergando encuentros como el de Fraga con Carrillo, el golpe de Aznar a Mancha o una conferencia del Dalái Lama
El Club Siglo XXI celebra este jueves, con la presencia de Felipe VI, sus más de cinco décadas como espacio extemporáneo de debate, charlas, conferencias y encuentros más propios de otra época, porque se declaran conservadores del espíritu de la Transición. Su presidenta de honor, Paloma Segrelles madre, sigue activa, aunque haya traspasado algunas de sus competencias a su hija al frente del club, y las dos reafirman que su función se mantiene vigente, pero sin ocultar las diferencias: “Entonces todo el mundo se quería conocer, ahora ha vuelto el odio”. El exfranquista Fraga presentó en ese foro al comunista Carrillo; Aznar sentenció el golpe en AP contra Mancha y China presionó para desinvitar al Dalai Lama.
El actual presidente del Club Siglo XXI, el expresidente socialista de Castilla-La Mancha José María Barreda, atiende al teléfono a corazón aún casi abierto desde su habitación en un hospital madrileño tras una operación. Este jueves no podrá recibir al rey Felipe, pero ha enviado una carta de presentación. Frente a los que acusan al Club de ser un nido de nostálgicos, de no haberse rejuvenecido, de invitar siempre a los mismos protagonistas de la Transición y poco más, Barreda defiende la importancia de esos exóticos lugares para el encuentro: “Claro que cumple un papel y sigue teniendo sentido disponer de sitios donde escuchar a unos y a otros y más ahora con tanta polarización. El país y el mundo han cambiado, pero nunca está de más cultivar el entendimiento”.






