La Conferencia Episcopal peruana anunció que avanza en la organización del viaje del Papa, previsto para finales del año
Tras su elección el 8 de mayo de 2025, cuando Robert Francis Prevost se asomó al balcón de la Basílica de San Pedro para presentarse como León XIV, el mundo comenzó a preguntarse qué era Chiclayo y las redes sociales se poblaron de fotografías y vídeos domésticos que documentaban sus años en Perú. Además de expresarse en español, el primer Papa estadounidense evocó desde Roma a su pequeña diócesis en la costa norte peruana. Aquel gesto despertó una ilusión colectiva: el retorno a Perú del hombre que vela por la fe de la Iglesia católica.
Ese regreso ha dejado de ser una conjetura. Este miércoles el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, monseñor Carlos García Camader, anunció que solo restan detalles para concretar la visita del Papa al Perú, el país donde vivió en tres etapas distintas y cuya nacionalidad obtuvo en 2015. “Cuando le mencionamos e invitamos reiteradamente, él también nos dijo algo importante: ‘Cuánto quisiera ya estar en el Perú’. Ama al Perú, está ansioso; su rostro sonreía cuando hablábamos del tema”, relató el prelado.
León XIV se reunió la semana pasada en Roma con los obispos de las 46 jurisdicciones eclesiásticas del país. La delegación peruana le obsequió un mosaico de la Virgen María y una imagen de Santa Rosa de Lima, patrona de la Policía Nacional y de América. Ambas piezas fueron colocadas en los jardines vaticanos durante una ceremonia cargada de simbolismo. Fue en ese encuentro donde se avanzó en la coordinación de una visita que ya cuenta con una fecha tentativa. “Lo dijo claramente: es muy probable que sea en noviembre, como máximo en la primera semana de diciembre. La fecha está definida en un 80%”, aseguró García Camader.






