Los presuntos yihadistas, que quemaron casas y dispararon contra la población, pretendían imponer la ley islámica a los residentes, según algunos testigos
Hombres armados, presuntamente yihadistas, asesinaron el martes a al menos 170 personas en el pueblo de Woro, en Kwara (Nigeria), según un balance facilitado a Reuters por Saidu Baba Ahmed, diputado regional. El ataque se produjo ante la resistencia de la población local a adoptar la sharia —
ata-link-track-dtm="">el código de conducta de la inflexible ley islámica—, según aseguraron algunos vecinos a la citada agencia. Sobre las seis de la tarde, los agresores comenzaron a quemar casas, tiendas e incluso el palacio del rey tradicional, mientras disparaban a los residentes que trataban de escapar de la masacre, explicó Baba Ahmed, quien añadió que continúa la búsqueda de personas desaparecidas.
El Gobierno estatal atribuye el ataque, uno de los más sangrientos llevados a cabo en Nigeria este año, a “células terroristas”. El gobernador del Estado de Kwara, Abdulrahman Abdul Razaq, dijo que se trataba de “una expresión cobarde de frustración por parte de las células terroristas después de las campañas antiterroristas en curso”. Este término engloba tanto a grupos de delincuentes armados que se dedican al pillaje, el secuestro, la extorsión y el asesinato en distintos Estados del centro de Nigeria como a grupos de corte yihadista que operan sobre todo en el norte del país.











