El técnico del City reclama inversión y su contraparte vence al Chelsea (1-0) y clasifica al Arsenal para la final de la Copa de la Liga
“Estoy de mal humor”, dijo Pep Guardiola. “Porque en gastos netos en los últimos cinco años somos los séptimos de Inglaterra”. Sonriendo, como quien juega con su audiencia, el entrenador de referencia de Inglaterra lanzó una perdigonada este martes. Apuntó hacia los duelos de su club, hacia la dirección deportiva que no invierte lo que debe en reforzar la plantilla, y metió presión a los seis clubes rivales que a pesar de llevar cinco años echando leña a la caldera siguen sin dominar claramente la escena.
La máquina de vapor que mueve al fútbol inglés, el más rico y disputado del mundo, amenaza con reventar. Podría ocurrir en la Premier, en la Copa o en la Copa de la Liga, cuyas semifinales comenzaron a disputarse este martes en la sala de conferencias de la ciudad deportiva del Manchester City en vísperas de recibir al Newcastle, cuando Guardiola se salió del carril para emprender la guerrilla psicológica. A la pregunta de un periodista, recordándole los “excelentes” fichajes que le había hecho este curso su director deportivo Hugo Viana (Semenyo, Reijnders, Aït Nouri Cherki, Donnarumma, Trafford, Guehi y Nipan por más de 300 millones de euros) el técnico pareció revolverse indignado. “Estoy un poco triste y cabreado”, dijo, “porque en gastos netos en los últimos cinco años somos los séptimos en la Premier. Me gustaría ser el primero. No entiendo por qué el club no gasta más dinero”.







