La actriz, con más de tres décadas de carrera, ha conversado con ‘The Cut’ sobre los obstáculos que ha enfrentado en la industria del cine y su trabajo para visibilizar la menopausia
Halle Berry (Ohio, 59 años) fue la primera mujer negra en ganar el Oscar a mejor actriz. Fue en 2002, por su papel en Monsters’s Ball. Para la mayoría, hacerse con la preciada estatuilla viene acompañado de nuevas oportunidades en las pantallas, pero para la intérprete fue diferente. “El Oscar no cambió necesariamente el curso de mi carrera. Después de ganarlo, pensé que iba a aparecer algo así como un camión lleno de guiones aparcado frente a la puerta de mi casa”, recuerda en reciente entrevista con The Cut quien sigue siendo la única mujer negra en ganar en esa categoría. “Aunque estaba inmensamente orgullosa, a la mañana siguiente seguía siendo una mujer negra. Los directores seguían diciendo: ‘Si ponemos a una mujer negra en este papel, ¿qué significa eso para toda la historia? ¿Tengo que elegir a un hombre negro? Entonces es una película negra. Las películas negras no se venden en el extranjero”, añade.
La actriz considera que a lo largo de su carrera se ha sentido muy incomprendida y marcada por sus relaciones románticas —se ha divorciado en tres ocasiones—, que han ocupado titulares sensacionalistas en numerosas ocasiones por encima de su trabajo. Berry, que el próximo mes de agosto cumplirá 60 años, ha conversado con The Cut sobre su larga trayectoria en el mundo del cine, sobre hacerse mayor en la industria y sobre la menopausia.








