Laura Fernández, la candidata oficialista que recibió el apoyo de Bukele, se impone con holgura frente a una oposición fragmentada en una elección marcada por la alta participación
Costa Rica otorgó el domingo un espaldarazo al proyecto político del actual presidente, Rodrigo Chaves, un populista que aboga por “refundar” el Estado y está decidido a reducir los contrapesos institucionales. Con el triunfo en primera vuelta de la candidata oficialista Laura Fernández, de 39 años, el país centroamericano refrendó la propuesta de Chaves y confirmó su entrada en un nuevo ciclo político, marcado por una disputa abierta sobre los límites del poder en una de las democracias más estables de América Latina. La jornada estuvo marcada por una alta participación —en torno al 66%—, un dato significativo en un país que en los últimos años había visto crecer el abstencionismo como síntoma de desafección política.
El Tribunal Supremo de Elecciones otorgó al oficialista Partido Pueblo Soberano (PPS) más del 48% de los votos, un resultado contundente que evitó la segunda vuelta y selló la continuidad del proyecto del mandatario Chaves. El movimiento oficialista logró, además, 31 de los 57 diputados del Parlamento, lo que le garantiza holgura para impulsar casi sin contrapesos sus proyectos legislativos.















