Expertos en salud pública y forenses reclaman certificados electrónicos plenamente integrados para ganar rapidez en conocer las causas de muerte y poder reaccionar a tiempo ante epidemias

El sistema que España usa para saber de qué muere su población es lento, en opinión de algunos expertos en salud pública. Entre el fallecimiento de una persona y la publicación de las estadísticas provisionales pasa más de medio año, casi doce meses para conocer las definitivas. Es un retraso que puede limitar la vigilancia de la salud pública, especia...

lmente ante crisis sanitarias y epidemias.

La advertencia parte de un grupo de epidemiólogos, salubristas y médicos forenses, que han firmado este mes una carta en Gaceta Sanitaria (la revista científica de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria) en la que piden una modernización del sistema. Su conclusión es clara: “Para un adecuado control epidémico se necesita, y con urgencia, un CMD [certificado médico de defunción] electrónico (¿estatal?) que sea funcional, generalizable e inclusivo para toda la Administración, central y autonómica, del Estado español.”, señala la misiva.

Ponen el ejemplo de la covid. Mientras la vigilancia epidemiológica contaba casos sospechosos, probables y confirmados casi en tiempo real, las causas oficiales de muerte tardaban meses en consolidarse porque dependían del certificado médico de defunción y de su posterior tratamiento estadístico, se quejan los autores. Subrayan que en otros países europeos, con certificados electrónicos plenamente integrados en la administración pública, se publicaban recuentos de causas de muerte a los pocos días del fallecimiento.