Andan algunos profesores de educación física escocidos con Diego San José por la dedicatoria que prodigó a su profesor de gimnasia al ganar el Feroz

Andan esta semana algunos profesores de educación física escocidos con Diego San José —creador de la tragicómica Yakarta— por la dedicatoria capciosa que prodigó a su profesor de gimnasia al ganar el Feroz al mejor guion de una serie. No quiero generalizar, como acusan los ofendidos a Diego San José: seguro que hay muchos profesores a los que les hizo gracia, y otros muchos a quienes les dio igual, pero unos cuantos se han alzado en las redes, y en su enfado han caído en lo que sus colegas de claustro del departamento de Filosofía llamarían una paradoja: al refutar al guionista con alardes indignados, lo cargan de razón, refuerzan el arquetipo del profe dictador y vengativo que no deja pasar ni una risita en clase.

Le reprochaban otros que Diego San José no se acordase de su mamá o de ese otro profesor que le puso un 10 en lengua. La corrección política no consiente el rencor ni el regustillo feliz de la venganza. Pero poder decir alguna vez en la vida, a ser posible por un altavoz que resuene en todo el país, “chúpate esa” debería estar reconocido como derecho fundamental para quienes triunfan en algo.