El excomisionado de Aduanas y Protección Fronteriza durante la Administración de Obama critica la ofensiva de Trump en Minnesota, donde los agentes de inmigración han matado a dos ciudadanos en menos de un mes

Gil Kerlikowske (Fort Myers, Florida, 76 años) se conecta a la videollamada exactamente una hora después de acceder a la entrevista. A sus espaldas, cuelga en la pared un retrato de Abraham Lincoln, el “salvador” de la Unión estadounidense que tanto se dice que peligra estos días. A su lado, varios escudos policiales dan fe de una larga carrera en las fuerzas del orden. Uno de ellos lleva las insignias de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP son sus siglas en inglés), de la que fue comisionado durante la presidencia de Barack Obama. La misma oficina que esta semana acaparó titulares después de que dos de sus agentes mataran a tiros a un hombre en Minneapolis.

Tras la muerte de Alex Pretti a manos de la Patrulla Fronteriza, que forma parte de la CBP, y la de Renée Good, ambos ciudadanos estadounidenses, con poco más de dos semanas de diferencia en la misma ciudad, el teléfono de Kerlikowske no ha parado de sonar. Más de 40 medios lo han contactado con la misma pregunta: ¿Qué está ocurriendo en Minneapolis? La respuesta, dice, es “caos”. Kerlikowske, quien fue comisionado de la CBP de 2014 a 2017, es un gran crítico de la ofensiva que Donald Trump lleva a cabo en la ciudad más poblada de Minnesota, donde su Gobierno mantiene un enorme despliegue de agentes de inmigración en medio de protestas masivas y una brutal represión policial.