El barcelonés, que fue 12 años vicepresidente de la Liga estadounidense en Europa, releva al lituano Motiejunas en un momento decisivo para el baloncesto europeo

La Euroliga vuelve a hablar español. Chus Bueno, barcelonés de 56 años, ha sido elegido este viernes como nuevo director general de Euroleague Basketball, el organismo al frente de la gran competición europea de clubes. Bueno sustituye en el cargo al lituano Paulius Motiejunas, que se despide tras un corto mandato, desde junio de 2023, y tras imponerse en la votación final al alemán Michael Ilgner.

Chus Bueno ha conseguido la victoria en las urnas en un momento decisivo para el presente y futuro del baloncesto europeo por el conflicto abierto entre la Euroliga y la NBA a raíz de la nueva competición que el gigante estadounidense quiere impulsar en el continente a partir de 2027 y que ha abierto una lucha de poder para el control de los clubes. Precisamente ahí se ha hecho valer el perfil de Bueno, su larga trayectoria y experiencia en puestos de dirección y, sobre todo, su bagaje dentro del organigrama de la NBA. Su elección abre una nueva etapa en el conflicto y aviva la esperanza de un pacto entre los dos bandos.

Bueno jugó en la ACB entre 1988 y 1994 en Barcelona, Llíria y Pamesa Valencia antes de su éxito en los despachos: secretario general de la ABP, Asociación de Baloncestistas Españoles, director ejecutivo de la Federación Española de Baloncesto entre 2006 y 2010, cuando dirigió la candidatura que logró el Mundial de 2014, y durante 12 años vicepresidente de la NBA en Europa, África y Oriente Medio. Estos últimos años fue director general de Legends para España y Portugal y director general de Dazn Basketball, además de estar relacionado con los fondos de inversión en el deporte. Su vinculación con la Liga estadounidense, su currículo como ejecutivo, su buena red de relaciones institucionales, su amplio conocimiento del negocio y su independencia respecto a cualquier club (Motiejunas fue dueño y presidente del Zalgiris de Kaunas) han decantado la balanza a su favor frente a Ilgner, de 54 años, exjugador de waterpolo y procedente del mundo de la banca.