El instructor deniega que se personen como perjudicados, pero abre la puerta a que ejerzan la acción popular
El juez que investiga el caso Leire, Arturo Zamarriego, ha enmendado su decisión inicial de admitir como acusaciones particulares, es decir, como víctimas, al presunto conseguir del caso Koldo, el empresario Víctor de Aldama, y al juez jubilado Manuel García Castellón, expulsándoles de la causa, aunque apuntando a la posibilidad de que intenten volver a personarse como acusaciones populares.
Aldama pidió entrar en la causa como perjudicado alegando que había sufrido una revelación de secretos porque durante las reuniones que el comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba había tenido con la exmilitante socialista Leire Díez, los días 10 y 26 de marzo de 2025, se había hablado de él, llegando incluso el agente a tomar notas. Sin embargo, Zamarriego entiende que dichos hechos “no guardan relación” con los que investiga, que podrían constituir delitos de cohecho y tráfico de influencias.
En cuanto al que fuera titular del Juzgado Central de Instrucción Número 6 de la Audiencia Nacional, Zamarriego le afea que no ha concretado “ningún hecho que avale su condición de perjudicado”, más allá de indicar que, de varios artículos periodísticos, se desprendería que Díez difundió informaciones falsas sobre él para “menoscabar el honor” y su “buena e intachable imagen”. El instructor considera que, en todo caso, sería un presunto delito de injurias, ajeno a estas pesquisas.







