Una retrospectiva que se convirtió en el último trabajo del documentalista británico, fallecido en diciembre, celebra su espíritu crítico y antropológico con la sociedad de consumo
Hay un destello sarcástico y ácido en la mirada del fotógrafo Martin Parr (Epson, 1952–Bristol, 2025) que muchos confundieron durante años con ...
simple sentido del humor. No era lo mismo. Su análisis crítico de la sociedad de consumo, del imperio del ocio nacido a finales de los años 60 para colonizar los sueños aspiracionales de una población salida de la pobreza, era muy serio, aunque te hiciese sonreír y muchos no lo entendieran. La ironía final, sin embargo, la escribió el destino. Y Martin Parr, obsesionado con la lectura de su obra el día que él ya no estuviese, no pudo ver cómo París conmemoraba 50 años de su descomunal trabajo documental de nuestra época en Global Warning: la primera e involuntaria gran retrospectiva póstuma del artista británico, que puede verse desde este 30 de enero hasta el 24 de mayo en el Jeu de Pomme de la capital francesa.
Parr falleció el 6 de diciembre en su casa de Bristol. Sufría cáncer desde 2021, pero tenía planes, proyectos y exposiciones en marcha. Había terminado ya de diseñar esta Global Warning —un juego de palabras en inglés con calentamiento global y advertencia global— con el comisario y director del Jeu de Pomme, Quentin Bajac. “Trabajamos un año y medio. Quería hacer una exposición alrededor de los temas que él había tratado durante 50 años. Mezclamos imágenes más conocidas con algunas menos evidentes. La idea era mostrar que en cinco décadas ha tratado siempre los mismos asuntos. Estaba preocupado por cómo se leería su trabajo después de su muerte. Deseaba que, además del humor, se sintiese la dimensión documental de su trabajo. Alguien que documentó la civilización del ocio pese a darle una dimensión ligera y humorística”, explica Bajac.






