En la última de sus cinco noches en Tokio, la cantante recordó el sufrimiento de muchos en Minneapolis: “Me duele el corazón pensando en la gente que está siendo perseguida sin piedad por el ICE”
Después de casi 20 años de carrera, y convertida en una de las figuras más trascendentales de la música pop de Estados Unidos y del mundo, Lady Gaga también tiene sus propias causas, más allá de la música. En más de una ocasión, la cantante neoyorquina ha hablado de la importancia de proteger a la comunidad LGTBQ+ y especialmente a la comunidad trans. Además, ha hecho campaña a favor de los demócratas y ha expresado sus miedos porque Donald Trump se convirtiera en presidente de Estados Unidos, como ya ha ocurrido dos veces. Pero ahora ha dado un paso más: ha pausado uno de sus conciertos para protestar contra lo que está ocurriendo en su país, en concreto contra las brutales actuaciones policiales en Minneapolis.
Inmersa en la gira de su álbum Mayhem y a punto de volver a su Estados Unidos natal para los premios Grammy —en los que tiene siete nominaciones y muchas posibilidades— después de decenas de conciertos en su país, en Europa y en Asia, Stefani Germanotta ha decidido interrumpir el quinto y último de sus conciertos en el Tokyo Dome de Tokio (Japón) para hablar de algo “extremadamente importante”. “Algo importante para la gente de todo el mundo, y especialmente para los estadounidenses ahora mismo”, continuaba. “En un par de días voy a volver a casa, y me duele el corazón pensando en la gente, los niños, las familias de todo Estados Unidos, que están siendo perseguidos sin piedad por el ICE”, seguía la cantante, en referencia al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de su país. “Pienso en todo su dolor y en cómo se están destrozando vidas justo enfrente de nosotros”.












