El Gobierno declara el estado de calamidad en las zonas más castigadas, que reciben la visita de los candidatos presidenciales

El temporal Kristin, que ha atravesado la península Ibérica en las últimas horas, se ha alejado ya de Portugal pero deja tras de sí muchas escenas de destrucción y dolor. Seis personas han fallecido por el impacto de árboles derribados o estructuras de edificios, y al menos una pereció arrastrada en el interior de su coche por la riada de un cauce desbordado. Todas las víctimas se registraron en el centro y el oeste del país, las zonas más castigadas por la tempestad.

Aunque la situación ha mejorado en las últimas horas, alrededor de 450.000 personas seguían este jueves sin electricidad debido a la destrucción de instalaciones de la red de transporte energético. La mayoría de los afectados (unos 300.000) pertenecen al distrito de Leiria, uno de los visitados este jueves por el primer ministro, Luís Montenegro, que suspendió sus visitas oficiales a Croacia y Andorra previstas para los próximos días. “A pesar de que lo peor ya ha pasado, estamos anticipando problemas que serán inevitables en los próximos días, como crecidas de auga e inundaciones”, señaló, después de agradecer la labor de los equipos de emergencia.