La Asamblea francesa vota acabar con este concepto, que se ha usado en algunas sentencias como argumento para conceder divorcios
Francia, que presumió de ser el primer país del mundo en aprobar la inclusión del derecho al aborto en la Constitución hace dos años, contempla aún en su Derecho un concepto tan arcaico como el del “deber conyugal”: la obligación de tener relaciones sexuales dentro de la pareja. La Asamblea francesa ha votado esta semana poner fin a esta noción ambigua, que muchos jueces han usado como argumento para conceder divorcios. Las organizaciones feministas llevan años denunciando que va en contra del consentimiento, recientemente incluido en el Código Penal, y permite que se extienda la violación en el seno de la pareja.
Los 106 diputados presentes en el Hemiciclo, de todos los colores políticos, votaron el miércoles por la noche a favor de una propuesta de ley presentada por dos diputados que clarifica que la convivencia no obliga a los cónyuges a mantener relaciones sexuales.
El Código Civil francés contempla cuatro deberes dentro del matrimonio: la fidelidad, el sostenimiento, la asistencia y la vida en común o convivencia. Aunque esta noción de “deber conyugal” no se cita textualmente, algunas sentencias han interpretado esa “convivencia” como “compartir lecho”. Esto ha permitido que el “deber conyugal se extendiera en la práctica en toda la sociedad”, según argumentan la diputada ecologista Marie-Charlotte Garin y el centrista Paul Christophe, encargados de la redacción de la propuesta de ley.







