Sheinbaum justifica las exportaciones de crudo como ayuda humanitaria sin dar datos concretos sobre la operación que comenzó en 2024
Los buques petroleros que van de México a Cuba han captado en el último mes la atención de casi todo el mundo. Tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela y la captación de su industria energética, México se convirtió de facto en el país que más hidrocarburos envía a la isla. Lo hace desde 1993, pero desde 2024 ocurre de manera diligente como ayuda humanitaria ante la crisis en...
ergética que atraviesa la isla. Los señalamientos de algunos congresistas estadounidenses contra los envíos, en las últimas semanas, han complicado la posición del Gobierno mexicano. La presidenta Claudia Sheinbaum da algunas explicaciones, sin que la petrolera estatal, Pemex, ofrezca un panorama claro sobre los barcos que salen desde su terminal en Coatzacoalcos, Veracruz, con rumbo a Cuba.
Sheinbaum lleva semanas argumentando que los cargamentos de petróleo son de dos tipos: ayuda humanitaria y contratos celebrados por Pemex con el régimen cubano. Este miércoles la presidenta ha profundizado este relato ante informaciones de que la petrolera estatal de México ha suspendido el calendario de envíos de crudo a Cuba. Ha intentado separar el negocio del apoyo ante una emergencia. “La ayuda humanitaria a Cuba, como a otros países, continúa porque es ayuda humanitaria y México siempre ha sido solidario con todo el mundo y son decisiones soberanas”, comentó en su conferencia matutina. Al hacer la separación, la mandataria ha levantado a su paso más cuestionamientos sobre el crudo mexicano que viaja a la isla.














