El expolítico presenta un nuevo libro en el que relaciona el convulso momento de las relaciones internacionales con la crisis ecológica y los límites planetarios
Hace nueve años, el reputado Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo planteó tres tipos de escenarios para el futuro de las sociedades: seguir con los patrones actuales, grandes transiciones o la barbarie. “De momento, todo apunta a que nos dirigimos hacia un escenario de barbarie”, asegura el economista y expolítico Alberto Garzón (Logroño, 40 años) en su nuevo libro La guerra por la energía. Poder, imperios y crisis ecológica (Editorial Península). El que fuera coordinador federal de Izquierda Unida (de 2016 a 2023) y ministro de Consumo (de 2021 al 2023), hoy es investigador en el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental de la Universidad Autónoma de Barcelona, y defiende que los convulsos tiempos que está viviendo el planeta se entienden mucho mejor teniendo en cuenta la crisis ecológica y social.
Pregunta. ¿Por qué la actual situación internacional demuestra que los límites ecológicos o la crisis climática pueden conducir a un mundo más injusto y violento?
Respuesta. Cuando oímos a Donald Trump decir que quiere Groenlandia porque hay minerales críticos o cuando entra en Venezuela, secuestra a un presidente para garantizar el petróleo y lo dice tal cual, estamos asistiendo a un proceso de reconocimiento explícito de cuáles son sus intereses principales. Ya no hay una justificación universalista ni de derechos humanos ni de lucha por la democracia, sino una lucha descarnada por el acceso privatizado a los recursos, utilizando la coerción, las amenazas y, en ocasiones, la fuerza, dentro de una pugna geopolítica entre distintos imperios.






