La polémica bulle en redes sociales y en voces de la derecha después del anuncio del Real Decreto pactado por el Gobierno y Podemos

La decisión del Gobierno para la regularización extraordinaria de inmigrantes ha hecho bullir las redes sociales en las últimas horas con una derivada política: la medida se ha adoptado en parte para engordar el censo electoral y captar a esos nuevos votantes. Con esa tesis comulga y empuja Vox y a la misma se han sumado también voces del PP. Pero, ¿cómo funciona realmente el sistema? ¿Pueden votar los regularizados? ¿Y los nacionalizados? ¿Y los nacionalizados a través del mecanismo que articula la ley de Memoria de 2022? Aquí algunas claves.

Lo primero que hay que tomar como punto de partida es el artículo 2 de la Constitución —“el derecho de sufragio corresponde a los españoles mayores de edad...“—. Es decir, a los nacionales, no a los residentes legales de origen extranjero. Además, hay que indagar en el desarrollo de ese derecho a través de distintas normas, principalmente la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG).

Regularizados. No pueden votar. Salvo municipales con determinados requisitos. De la LOREG se deriva que los inmigrantes con residencia legal —la que adquirirán los extranjeros regularizados con el Real Decreto impulsado ahora— no pueden votar en las elecciones generales. Tampoco en los comicios autonómicos.