Los dos dirigentes abordan el futuro de las tres instalaciones militares y el exilio en Rusia de Bachar el Asad y sus generales

El presidente de Siria, el antiguo yihadista Ahmed al Shara, ha visitado este miércoles el hogar de un viejo enemigo por segunda vez en apenas tres meses. El dirigente árabe se ha reunido en el Kremlin con el dirigente ruso, Vladímir Putin, para abordar el futuro de las bases militares de Moscú en Siria. De fondo, el exilio en la capital rusa del dictador depuesto, Bachar el Asad, y las supuestas conspiraciones de los generales que lograron escapar de la caída del régimen en diciembre de 2024.

“Hemos seguido de cerca sus esfuerzos para restaurar la integridad territorial de Siria. Le felicito por el impulso que está cobrando este proceso”, ha remarcado Putin al inicio de su conversación, el único momento hecho público, después de proponer nuevos negocios al que fuera líder de la organización islamista Hayat Tahrir al Sham (HTS) antes de deponer a El Asad.

“Sé que queda mucho por restaurar en Siria y nuestros operadores económicos, incluidos los del sector de la construcción, están preparados para este trabajo conjunto”, ha manifestado el presidente ruso.

Al Shara ha apuntado a su vez al orgullo patriótico de Putin. “De camino al aeropuerto vi mucha nieve y recordé que históricamente ha habido muchas operaciones militares para intentar tomar Moscú, pero la resiliencia de su gente y el clima ayudaron a repeler estos ataques”, ha declarado el líder sirio nada más empezar su intervención.