Decenas de trabajadores se han concentrado a las puertas del hospital de Valdemoro, uno de los centros públicos gestionados por esta empresa cuyo modelo de colaboración está bajo intenso escrutinio

Decenas de trabajadores de la empresa Quirónsalud se han concentrado este miércoles en el exterior del hospital de Valdemoro, el Infanta Elena, para protestar por sus condiciones salariales. La protesta se enmarca en una campaña iniciada en noviembre por el sindicato mayoritario, Comisiones Obreras, contra la compañía, que desde hace tiempo protagoniza la lucha política de la izquierda contra la presidenta Isabel Díaz Ayuso.

Quirónsalud participa en la sanidad madrileña por medio de cuatro hospitales (tres son públicos gestionados por la empresa, Valdemoro, Villalba y Rey Juan Carlos; y un cuarto es propiedad de la compañía pero presta servicio público, la Fundación Jiménez Díaz).

CC OO considera que la empresa se beneficia de un acuerdo muy lucrativo con la Comunidad de Madrid, al mismo tiempo que la plantilla es “explotada”. Los trabajadores de los tres hospitales concesionados se rigen por el convenio colectivo de la sanidad privada, menos generoso que el que opera para los sanitarios de los hospitales 100% públicos. La Fundación Jiménez Díaz cuenta con unas condiciones equiparables a estos últimos, pero según CC OO no se respetan las condiciones laborales. La protesta no ha sido secundada por otros sindicatos.