Días antes del relevo, el gigante sanitario choca con Ribera Salud, que se opone a pagar indemnizaciones millonarias a los 249 trabajadores

Faltan solo siete días para que el gigante hospitalario Quirónsalud tome el control de un importante laboratorio público en la Comunidad de Madrid y todo apunta a un choque con la empresa saliente, Ribera Salud. Quirón pretende que Ribera despida a los 249 empleados de ese centro ubicado en San Sebastián de los Reyes que ha gestionado desde 2008 para luego recontratar a una parte, quienes perderían así sus derechos de antigüedad y por tanto serían menos onerosos. Ribera se opone a pagar una enorme factura en finiquito...

s y cree que Quirón debe heredar a sus trabajadores. El tiempo corre y las dos empresas rivales, las dos grandes protagonistas de la colaboración público-privada en la sanidad madrileña, están condenadas a colaborar. Según los pliegos el primer día, el viernes 1 de mayo, debería comenzar un período de convivencia en el laboratorio para garantizar una transición ordenada, pero el traspaso en estas circunstancias corre peligro.

Las dos compañías guardan discreción sobre este conflicto, mientras la plantilla siente que su futuro está en el limbo. Han convocado una concentración a las puertas de sus instalaciones para el martes que viene, tres días antes del Día D. “Nos echan a la calle”, dice el cartel. “El grupo Quirón NO VA A SUBROGAR al personal actual. Un nuevo regalo de Ayuso a su empresa amiga”.