Este tejido brillante y lustroso abandera la primavera sobre multitud versiones de calzado, del clásico ‘pump’ a propuestas destalonadas y alternativas en plano para novias
En 1928, el diario New York Times le dedicó una página entera a uno de los cambios más revolucionarios vividos en materia de calzado en los últimos años. El artículo en cuestión, se hacía eco de cómo en París las casas de costura habían provocado que el satén y el crepé de China desbancara al omnipresente cuero metálico y los brocados en las hormas de salón.
De seda natural o tejido sintético –pero siempre con un lado brillante frente a otro opaco– se popularizaría en aquellos años como un calzado nocturno en colores tan vivos como el rojo de Jean Patou, el verde japonés o el azul porcelana. Casi un siglo más tarde, la pasarela vuelve a rendirle pleitesía ante nuestros pies con múltiples maneras de abordar su vibrante tacto, ya sea la nueva sneaker de la temporada a una alternativa en plano cada vez más aplaudida por las novias.
Los tonos nacarados y empolvados se multiplican en una infinidad de propuestas (desde el blucher de Philosophy a los lazos XXL y flores en Nº21 o Giambattista Valli) para abrazar la tendencia sin excepción.






