El presidente Donald Trump anunció el jueves el envío de una “flota masiva” a la región “por si acaso” decide atacar la República Islámica
El portaaviones Abraham Lincoln y su grupo de escolta han llegado ya a aguas de Oriente Próximo, donde permanecerán desplegados para reforzar la presencia militar de Estados Unidos en la región y para el caso de que Donald Trump opte por lanzar un ataque contra Irán si continúa allí la represión contra los manifestantes que protestan contra el régimen, como ha amenazado en varias ocasiones el presidente estadounidense.
La llegada del grupo de buques de guerra se produce después de que Trump advirtiera el pasado jueves que “una flota masiva” se dirigía hacia las cercanías de Irán “por si acaso” él decidiera ordenar algún tipo de operación militar contra la República Islámica. En esas mismas declaraciones también matizaba que “quizás no tendremos que usarla”.
El grupo de escolta del Lincoln incluye tres destructores equipados con misiles guiados: el Frank Petersen Jr, el Spruance y el Michael Murphy. El portaaviones transporta, además, escuadrones de cazas FA-18 Super Hornets, aviones de combate F-35 y helicópteros MH-60R/S.
Según han indicado mandos militares a medios estadounidenses, aunque la flota ya se encuentra en aguas bajo responsabilidad del Comando Central (responsable de las operaciones de Estados Unidos en Oriente Próximo), aún no ha llegado a su emplazamiento definitivo. El Pentágono también envía a la zona aviones caza y sistemas de defensa aérea estadounidenses, cuya llegada se espera en los próximos días.














