Jason Segel protagoniza y es cocreador de la serie que llega a su tercera temporada con el personaje de Harrison Ford enfrentándose cara a cara con su párkinson junto a Michael J. Fox

Terapia sin filtro es una comedia divertida. También es un drama muy penumbroso y complicado de digerir por los temas tan reales que trata: psicología, enfermedad, familia, muerte, duelo… Pero para Jason Segel, su protagonista y uno de sus cocreadores, en realidad todo se resume en las “conexiones”: “Mi pensamiento espiritual es que al final de nuestro camino lo único importante será las conexiones personales que hayas tejido”, explicaba a EL PAÍS ...

el pasado diciembre: “Conversar y vivir en comunidad hace que no nos sintamos tan solos”.

La serie de Apple TV, que estrena su tercera temporada este miércoles, regresa con el párkinson del personaje Harrison Ford haciéndose más notable en la trama argumental, a través de la visión de un hombre al que interpreta Michael J. Fox, actor que fue diagnosticado con la enfermedad hace 37 años y que regresa a la interpretación con esta serie. Muestra una cara vulnerable de Ford, reconoce su compañero de reparto, a la que el público no está acostumbrado: “Está haciendo la interpretación de su vida, es un honor sentarse y mirarle actuar. Harrison está siendo tan valiente al ponerse en la palestra, y el resto simplemente seguimos su ejemplo. Curiosamente, cuanto más sinceras son las cosas, más graciosas son y empujan más conversaciones sobre temas reales. Cuanto más crudo y puro es, más decimos: podría ser yo”, explica por videoconferencia Segel (Santa Mónica, California, EE UU, 46 años) hablando calmado y reflexivo, al contrario que los papeles más alocados de comedia por los que se hizo famoso.