El experimento ‘Jury Duty: Company Retreat’ convierte un retiro laboral en un ‘Show de Truman’ para lanzar un mensaje contra las grandes corporaciones

A mitad de la segunda temporada de Jury Duty, a su protagonista, alucinado por los inesperados giros de los acontecimientos, solo se le ocurre decir que “la situación es tan sincera que nadie podría haberla escrito en una serie de televisión”. Es verdad que su diálogo no estaba guionizado, pero lo que Anthony Norman no sabía es que todo lo que le rodeaba sí estaba cuidadosamente planeado. Todos a su alrededor eran actores, e...

incluso sus decisiones personales estaban previstas. Él pensaba que era un empleado temporal de una empresa de salsa picante, pero estaba viviendo una ficción.

Anthony, de hecho, ni siquiera sabía de la existencia de esta serie que en su primer año engañó a un hombre normal para ser parte de un jurado y que en esta temporada, titulada Jury Duty Presents: Company Retreat y que se estrena este viernes en Amazon Prime Video, se sitúa en un retiro laboral campestre. “Incluso si la hubiera visto, tendría que ser un narcisista tremendo para pensar que todo el mundo se ha creado para él. Es más fácil creerse lo que ves. No es normal pensar que todo lo que te rodea es una serie”, explica por videoconferencia con EL PAÍS David Bernad, productor ejecutivo y uno de los ideadores de esta locura que mezcla El show de Truman con The Office y ahora con unas gotas de comedia idealista contra las grandes corporaciones.