La NASA lanzará cuatro astronautas a rodear el satélite en unas semanas, la primera vez que la humanidad realiza este viaje desde 1972

La humanidad vuelve a la Luna. A principios de febrero, se abre la primera ventana que puede aprovechar la NASA para lanzar hacia el satélite de la Tierra a cuatro astronautas: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. La tripulación de la misión Artemis 2 volará alrededor de la Luna, asomándose a ese mundo gris por primera vez desde que en diciembre de 1972 el astronauta Eugene Cernan cerrara la escotilla de la misión Apolo 17.

Más de medio siglo separan ambas citas, que plantean la pregunta, ¿por qué ha pasado tanto tiempo sin volver a la Luna? La respuesta es compleja y tiene ramificaciones en la política más épica y la más cortoplacista, el desarrollo tecnológico y las nuevas metas que surgieron en la carrera espacial.

El programa Apolo, desde su misma concepción, respondió siempre a motivaciones políticas. John F. Kennedy embarcó al país en esa aventura acuciado por los progresos soviéticos que, durante los primeros años de esa carrera espacial dejaban muy atrás a los estadounidenses. Cuestión de prestigio nacional.

Kennedy nunca estuvo muy interesado en la exploración de la Luna como objetivo científico. Hay constancia de ello en grabaciones de una conversación con James Webb —jefe de la NASA— en el despacho oval: “No me interesa tanto el espacio”. Lo único que quería era llegar antes que los rusos.