En apenas unas semanas, los actores han cambiado la precariedad del mundo de la restauración por la fama global que les ha brindado la serie, un fenómeno televisivo que ahonda en la relación romántica de dos jugadores de hockey sobre hielo

Hudson Williams (Kamloops, Canadá, 24 años) y Connor Storrie (Texas, EE UU, 25 años) encarnan la clásica —y, muchas veces, idealizada— historia del aspirante a actor que lidia con la precariedad de trabajos en bares y restaurantes mientras va de casting en casting esperando la llamada que les cambie la vida. A estos dos intérpretes, completos desconocidos hasta hace solo unas semanas, esa llamada les llegó el año pasado en forma de serie. Williams y Storrie fueron elegidos como protagonistas del fenómeno televisivo del momento: Más que rivales (Heated Rivalry en inglés), una ficción basada en el libro homónimo de la escritora canadiense Rachel Reid.

La novela se engloba dentro del hockey smut, subgénero con el que se denomina a las novelas románticas protagonizadas por jugadores de hockey sobre hielo. A priori, podría parecer un género demasiado concreto como para encandilar a una audiencia global, pero, contra todo pronóstico, Más que rivales ha superado todas las expectativas y es la serie de la que todos hablan. En el show, Williams y Storrie dan vida a los jugadores de hockey Shane Hollander e Ilya Rozanov, respectivamente, rivales en la pista de hielo y amantes fuera de ella. Más allá de la trama romántica, la ficción pone sobre la mesa otros temas de actualidad, como la homofobia que rodea al mundo del deporte masculino. De hecho, la propia autora de la novela relató que eso fue lo que le impulsó a escribir el libro. “Ha habido jugadores que han visto la serie y me han dicho que siguen en el armario. Jugadores de hockey, de fútbol, de baloncesto...”, contó Williams hace unas semanas en el programa de radio de Andy Cohen.